Estructuras Narrativas
martes, 22 de noviembre de 2011
jueves, 6 de octubre de 2011
Encuentro con Juan Pablo
En una de esas noches en las que Sharik ya se sentía más cómoda con la ciudad nocturna y estaba absolutamente fascinada por su naturalidad para bailar ritmos caribeños y salsa. En compañía de su amiga Carolina y sus demás compañeros de carrera se acercó a una famosa discoteca de la ciudad, que no era nada parecida a los lugares pequeños pero encendidos que ya habían visitado, era al contrario una discoteca crossover en la zona rosa de la Ciudad.
Había muchísima gente, pero gracias a que el chofer de Sharik era muy amigo de uno de los vigilantes de la entrada pudieron evitar la larga fila y conseguir mesa justo alrededor de la pista de baile principal. La discoteca era en forma de círculo, y en la mitad ésta, había una enorme esfera plateada con visos brillantes que al cruzarse con los rayos de las luces le generaba a Sharik una sensación de libertad que realmente disfrutaba. Fue así como cada vez que salía a bailar a la pista buscaba ubicarse justo debajo de la esfera.
Así pasaron las primeras horas de la rumba, pero dado a que ese día tenía tanta energía y motivación para bailar, llegó un momento en el que sus compañeros decidieron sentarse para descansar, y ella se negó a hacerlo, asegurando que se quedaría sola en la mitad de la pista. Mientras se encontraba sumergida en el ritmo de la música, con los ojos cerrados y moviendo sus caderas de lado a lado, tuvo que abrirlos insofacto cuando sintió un gran empujón a un costado de su espalda que la obligó a sostener con una mano sus gafas, y con la otra a tocarse el lado en el que había sido golpeada.
Tan pronto como abrió los ojos vio a un joven que de inmediato le tocó el hombro y de una manera muy caballerosa y con gestos de vergüenza le presentó disculpas por empujarla. Sharik estaba un poco asustada, pero le dio a entender que no pasaba nada y rápidamente se fue a sentar a la mesa. Mientras estaba ahí hablando con sus compañeros sintió de nuevo una mano en el hombro, pero esta vez no era para ofrecerle disculpas, sino para invitarla a bailar.
Fue así como Sharik conoció a Juan Pablo, un joven coqueto y al parecer interesante, misterioso, relajado y rumbero, con el que ella comenzó una relación amistosa, que de rumba en rumba semanas después terminó en algo más que una amistad, algo nada formal que le dio a Sharik la oportunidad de experimentar el primer beso, las primeras atenciones de un hombre, llamadas y mensajitos que para ella eran muy significativos. Así pasó un mes, era algo extraño según la percepción de sus amigos porque ella no tenía idea de la vida de él, no sabía nada más que su nombre y su celular.
Lo que ellos no sabían es que Sharik no se sentía con la autoridad de indagar nada, pues temía que las preguntas fueran recíprocas, y que por esta razón él sospechara de ella y conociera su secreto. Las cosas siguieron así, en ese lapso Sharik empezó a sentir una atracción muy fuerte y unas ganas de estar con él a toda hora, que la llevaron a faltar seguidamente a clases para así poder ir a lugares alejados de la ciudad a los que Juan Pablo la llevaba
En una de esas salidas, él sacó unos papelitos que partió en diminutas fracciones, y de las cuales tomó una unidad y se la llevó a la boca. Sharik sorprendida le preguntó acerca de eso, y él le dijo que era un boleto a una sensación muchísima más chévere que la que ella sentía al estar debajo de la esfera en la discoteca. Ella llevada por sus sentimientos y la curiosidad accedió a hacer lo mismo, y le confesó que de verdad le había gustado, aunque sentía que no había hecho lo correcto. Sin embargo, él no le prestó mucha atención a eso y de manera jocosa evitó el tema.
Más adelante, y en una de sus tantas salidas, mientras estaban en un carro, Juan Pablo comenzó a deslizar sus manos por la cintura de Sharik, ella de inmediato reaccionó bruscamente para cortar todo contacto, mientras él inconforme y disgustado terminaba la noche, afirmando que se había dañado el momento. El disgusto fue hasta tal punto que la comunicación entre ellos se cortó durante una semana.
En esa semana Sharik atravesó por una confusión muy grande, pues en sus deseos de estar con él, pero ante la imposibilidad de que pasara algo más, no porque ella no lo quisiera, sino porque evidentemente él la descubriría, toma la decisión de confesarle sus sentimientos y según la reacción de Juan Pablo ante esto, consideró también la posibilidad de revelarle su gran secreto.
Durante esa misma semana Juan Pablo la había llamado un par de veces, y ella no le había contestado, por lo que suponía que había dejado de insistir. Así que mientras estaba sentada frente a su computadora, e iniciaba sesión en el chat, pensaba si llamarlo o mandarle un mensaje para restablecer comunicaciones. No obstante, coincidencialmente Juan Pablo inició sesión también, Sharik pensó que no le hablaría, pero él fue muy normal y natural, le habló lindo así como siempre. Entonces, ante la pregunta de ella cómo estaba, Sharik le confesó que estaba un poco aburrida por la situación con sus padres, pero más que eso confundida con respecto a él.
Juan Pablo le brindó confianza y le dijo que se vieran, que él disfrutaba mucho de su compañía, a lo que Sharik respondió que era mutuo, pero que ya las cosas en ella habían trascendido, pues ya no sentía solo ganas de disfrutar el momento, sino que deseaba estar siempre con él, en otras palabras le dijo que quería que se dieran la oportunidad de conocerse. Juan Pablo muy fresco le dijo que mejor se vieran y que ahí hablarían de lo que tuvieran que hablar, y le aseguró que siempre estaría para ella.
Esa misma noche, y en horas de clase, Juan Pablo la esperó en un pequeño lunch que había a pocas cuadras de la universidad. Él estaba muy alegre y consentidor, mientras Sharik estaba tensionada. Después de dos fallidos intentos por hacerla reír y que se comportara como era siempre, le preguntó serio más no grosero que qué le pasaba, que ya dejara esa actitud, porque ya era incomodo y hasta aburrido salir o hablar con ella.
Entonces Sharik tomó aire, dirigió su corporalidad hacia a él, le sujetó sus manos y le dijo que tal y como ya se lo había manifestado vía chat, estaba enamorada de él, que ahora solo sentía que quería estar a su lado, y vivir y experimentar todo lo que la vida hasta ahora le había negado. Y que era por eso que estaba tan rara de un tiempo para acá, pues aunque quería hacer todo lo que él le proponía, y deseaba vivir los momentos, había una razón inevitable que la limitaba, algo que no dependía ni de ella, ni de él ni de nadie.
Juan Pablo la miraba extrañamente, y le dijo que ya no le diera tanto preámbulo a las cosas, y que le contara qué era eso tan grave que le sucedía, que él quería saberlo y ayudarla para que ya las cosas estuvieran bien y dejara de comportarse así. –Yo soy albina Juan, eso es lo que pasa.
-¿Albina?, ¿ Qué es eso?
-Una condición genética con la que nací, que me hace ser muy sensible a la luz, porque mi piel es muy delicada y no tiene pigmentación. Mejor dicho, mira!
- No entiendo, ¿qué miro?
-Mis ojos son rosados
-Me causan impresión, la verdad. Ahora entiendo el por qué de tu raro atuendo, lo que no entiendo cuál es el problema. En serio era necesario que te escondieras en ese disfraz, y que te estés tirando la vida y limitando tanto por eso. Yo pensé que eras una mujer con más carácter, que estabas dispuesta a ser libre y feliz, a vivir el momento y gozarte la vida. La verdad me siento como decepcionado y engañado, no porque seas eso que dices que eres.
-Albina
- Sino porque me mentiste, yo me metí con una mujer construida que no existe. Y eso no me gusta. No me puedo sentir ni cómodo ni feliz. Yo creo que es mejor que esto quede aquí, y que cada quien haga su vida con lo que considera va acorde y pertinente con su ideal. Y yo ni encajo en la tuya ni tu encajas en la mía, son las circunstancias y es el momento.
jueves, 22 de septiembre de 2011
Como consecuencia de su primer trabajo universitario en grupo, Sharik empezó a entablar amistad con Carolina, una negra muy bonita cuya mayor pasión era el baile. Ella era muy abierta, receptiva y amable. Su sencillez y jocosidad, le dieron a Sharik una gran confianza, pues ella nunca había tenido alguien así cerca, Carolina la hacía reír y todo el tiempo le estaba contando historias que le pasaban, y que por cierto eran bastante peculiares. De alguna u otra manera Sharik veía que Carolina llevaba una vida llena de contrastes, que vivía alegre, y tenía muchos amigos, percibía que todo el mundo la quería.
El trabajo de investigación que debían hacer, requería tanto una revisión documental, como un seguimiento exhaustivo de noticias acerca de un tema genético que ellas debían elegir. De ese tema durante todo el semestre debían llenar semanalmente unas fichas de investigación, que requerían que ellas se reunieran constantemente.
A la hora de escoger el tema, a pesar de que Sharik tenía un profundo interés por trabajar el albinismo, consideró que eso podría delatarla y propuso otros. Carolina, por su parte, con eso fue muy fresca y le dijo a Sharik que lo eligiera ella. No obstante, a la hora de informar al profesor el tema a trabajar, resultó que otro grupo había elegido el mismo, lo que lo llevó a otorgar arbitrariamente un nuevo tema, que posteriormente rifó y favoreció al otro grupo.
Para sorpresa de Sharik, el profesor había elegido el albinismo, pero contó con mala suerte porque no le tocó. A parir de este trabajo, Sharik y Carolina se vuelven muy unidas, y como debían estar reunidas constantemente, Sharik se ve enfrentada a tener que salir en el día y a cumplir con unas reuniones que en muchas ocasiones se vuelven un martirio para ella, e incluso la lastiman. Lo que causa una gran preocupación en sus padres, quienes se empiezan a oponer; mal humor y presión sobre ella, en otras palabras, comportamientos raros que despiertan sospecha en Carolina, y lo más grave, en sus compañeros cuyo tema de análisis es el Albinismo.
En simultaneo, gracias a esa misma amistad con Carolina, Sharik comienza a confesarle verdades a medias a su amiga, todo escudado en una sobreprotección de sus padres por ser una hija mujer, y nunca en su gran secreto. Así pues, Carolina asombrada porque Sharik nunca ha besado, salido y estado con un hombre, ni ha tomado, rumbiado y amanecido en ello, se empeña en mostrarle la cara del mundo que no conoce, y juntas y en complicidad con su amigo el chofer, empiezan a armar cuartadas para permitirse vivir noches sociales y divertidas.
Dada la raza y costumbres de Carolina, Sharik empieza a conocer gente de sus mismos ancestros, y se da cuenta que bailar y escuchar música afro le causa una emoción interior que nunca antes había sentido, descubre que con solo escuchar el sonido de la percusión su cuerpo le pedía ser movido al mismo ritmo. Y que además sentía atracción por los hombres de su mismo color de piel. No obstante, por ella vestirse como se vestía, por tener una apariencia de niña rica y consentía, se ve excluida, excluida por su misma raza. Lo que significa para ella un duro golpe emocional y existencial, de sentirse ajena entre sus similares.
Este choque emocional llega a su límite cuando comienza a sentir enamoramiento por un negro a quien ella considera muy guapo, pero que escasamente la saluda. En su lucha por tratar de existir en el mundo de este hombre, Sharim comienza a cambiar su manera de percibir la vida, sus ideales, se vuelve más abierta y se hace miembro de “Circo Para Todos” una academia en la que ofrecen formación circense, y de la cual Rey hace parte.
Una vez se embarca en este mundo artístico y clandestino, y escondida en un traje elástico que se ajustaba a su silueta e incluso cubría su cabellera. Sharim descubre un talento oculto. Que la hacen popular en el medio, y que consigue atraer la atención de Rey.
La historia se va desarrollando, hasta un punto tal en el que, Sharik debe elegir en si irse con Rey a vivir una vida bohemia, o dejarlo ir. Empieza entonces una toma decisión contra reloj, en un contexto en el que sus padres ya están ejerciendo una presión muy grande sobre ella por el estilo de vida que está llevando; unos compañeros que cada día la persiguen y la persiguen más buscando que hay detrás de ella, guiados por su propio profesor, de quien Sharik investiga y encuentra un oscuro pasado.
Es así como ella decide huir, y llega a un circo africano, dirigido por un hombre místico a quienes todos ahí le guardan respeto. Pero que con el pasar del tiempo, demuestra unos comportamientos extraños hacia Sharik. Pues él entre unas muchas de sus prácticas es un hechicero, que en su pasado fue cazador de albinos, y quien se da sus formas para descubrir a Sharik.
martes, 30 de agosto de 2011
Storyline
Inicio: Descripción física y emocional de Sharik, su pasado y procedencia, su contexto familiar y social.
Punto de Giro: Después de llevar una vida cotidiana sin mayores contrastes, Sharik se ve enfrentada a romper esta dinámica para poder acceder a los estudios universitarios. Y es ahí cuando empieza a explorar nuevas cosas, y a conocer personas que le determinarán su vida a partir de que entablan relación. No obstante, ella esconde su más grande secreto, su condición genética de ser albina.
Nudo: A través de su primer año de universidad Sharik entabla unas relaciones sociales muy fuertes con dos personas con las que conocerá por primera vez el amor, y el valor de la amistad.
Punto de quiebre: Como consecuencia de estas dos personas, Sharik se ve enfrentada a dos situaciones que pondrán en inestabilidad y peligro su vida, por un lado un choque cultural muy fuerte, que la confundirá y le desencadenara un curiosidad muy grande por volver a su tierra natal; y por otro, su más grande secreto es descubierto por el bisabuelo de su novio, quien es africano y en su pasado fue hechicero y cazador de albinos.
Desenlace: El bisabuelo hechicero, se ve aquejado por un extraño mal que lo está llevando a la muerte, lo que le genera la necesidad de matar a Sharik para salvar su vida. Simultáneamente, Sharik quien ignora la verdad de él, a través de sus conocimientos en biología, hace unos estudios biológicos al anciano, y descubre la razón por la que está enfermando. Presentándose una situación entre la vida y la muerte de la joven.
jueves, 25 de agosto de 2011
Diálogo
-Hola profe, que pena llegar tarde
-Con tal de que no me lo coja de costumbre, ya repartimos grupos y estamos completos, quién fue que se quedó sin pareja, ah vea ahí está, organícese y póngase al día.
-(risas) Jaime bobo, disque le tocó con la tía pelucas. Qué más Sharik, casi que no llego, me cogió la noche, vengo sudando y todo. Que calor cierto, ¡ah estoy tan cansada! ¡Uy no terrible mi pinta!, no me había visto, pero pues si me ponía a ducharme ahí sí que no llego. Vení hacete acá, que estarme viendo en esa ventanita me traumatiza (risas)
-Sí, hace un poco de calor
- y vos toda forrada, quítate eso no pues que tenés calor.
-No, así estoy bien. Te explico lo que hay que hacer
-¡ah pero relájate!, déjame llegar, que vengo corriendo desde el salón de artes, marica he bailado salsa y danza folclórica todo el día, vos sabes, cuestión de raza que no se improvisa.
- claro, sí has de estar cansada. Y por qué ensayas tanto.
-porque ya casi es la Muestra Artística Universitaria Nacional, que este año es acá en Cali, y pues hay que lucirse. Nos tienen tirando paso todo el día. Pues a mí me gusta, por mi viviría de eso.
-Curiosa, una bióloga así.
-¡ah yo sé!, yo estudio esta vaina porque mis papas querían que yo estudiara en la universidad, pues por eso nos vinimos de Buenaventura, y como nada de artes me dejaban, pues estudio esto porque en el colegio me iba bien. Entonces ahí negociamos y en el día bailo y pues en la noche estudio.
-Veo
-(risas)pero no te preocupés que yo soy buena, si es de trabar pues trabajo, tampoco es que me disguste la U y que sea una vaga de tiempo completo.
-yo no he dicho nada.
-¡ay tranquila Sharik!, por qué sos como tan tímida, te estoy molestando a ver si te soltás un poquito, ya llevamos tres semanas, tampoco tan primípara pues ¡Relajate!
-ok
-Yo soy cansona, no me hagas caso. Y vos qué, contame algo tuyo, vos sos casada cierto.
- yo casada, (risas), no.
-ah, nosotros pensábamos, como todos los días te recogen y te traen, (risas), que chisme el de nosotros, que pena. Esque como ni se ve con esos vidrios oscuros, yo no sé ni quien fue que empezó con eso de que vos ya eras toda un ama de casa.
-Me causa es risa.
-Ah, pero si te reís, vamos bien entonces.
-(risas)
-¡ahh que bueno, hora de receso! Vení acompañame a comer algo, no te quedés aquí toda honga, como todos los días, vení que yo jodo pero no como gente.
-Bueno vamos.
-Vos sos toda particular, cuando entramos yo pensé que vos ibas a ser la rebelde del grupo, pues como te vestís así como todo raro, con pelucas de colores, y combinas hasta los lapiceros yo creo. (risas)
-(risas)
-Sos muy penosa, o no te gusta rodearte de gente, o pues qué te gusta hacer que con nosotros no te metés.
-No, soy un poco tímida nada más, pero sí claro me gusta tener amigos.
-ah vea pues, eso está bien, nosotros pensábamos que tu marido no te dejaba hacer nada o algo así, como sos la única que no ha ido a las rumbas de los viernes, ni a nada, ni a tomarte una cerveza.
-(risas) no supero que me hayan casado. No, no sé, en estos días voy.
-Yo sé mero chisme. Dale vamos, vos tenés cara como de que no sabes bailar, como sos toda penosa, mínimo es eso. Pero si es eso, relájate, que de todos nuestros compañeros no se hace un bailarín.
-sí, pues algo hay de eso.
-Como te digo, relájate, vení y te integrás, que solo faltás vos, yo soy la encargada y coordinadora de juegos, rifas y espectáculos del grupo, y yo me encargo de que sí o sí todos aprendan a bailar, o en ultimas que la pasen bueno. No todo en la vida puede ser estudio. Y vos sos rara y todo, pero mirá, solo en este ratico y ya me caíste bien.
viernes, 12 de agosto de 2011
Tercera Entrada
Bueno solucionado el estudio de Sharik, habían otra serie de problemas que se debían pensar, entre ellos cómo iba a desplazarse a la universidad, dado que al ser en la noches sus padres no podrían hacerlo, y además, sería de alguna u otra manera sospechoso. Así que se pensó en regalarle un carro, pero también era peligroso e imposible, pues por su deficiencia visual no le otorgaban la licencia de conducción, ya que en las noches era muy dificultoso para ella distinguir siluetas y contrastes, era como si todo se le entremezclaba en una sola mancha. No obstante, Eva, la nana de Sharik propuso una buena alternativa al postular a su hijo Andrés como el chofer de la joven, solución por la que optaron pues Eva era como de la familia y dicha confianza fue trascendida a su hijo de 22 años, quien también conocía indirectamente la historia de Sharik.
Dicha noticia le alegró mucho a la joven, pues sentía que su vida estaba dando un giro trascendental, y aunque durante su vida no había manifestado nunca su inconformidad, vivía una disyuntiva interior de si ser agradecida con la vida y sus padres era sinónimo de ser sumisa, obediente y cautiva de la sobreprotección a la que estaba sometida, en ocasiones se preguntaba si esconderse había sido la mejor opción, o si quizás habría podido encajar en la sociedad a pesar de su condición genética, al fin y al cabo ya no estaba en África. No obstante, evitaba pensar en ese conflicto interno y actuar como siempre lo había hecho, ya que de alguna u otra manera estaba liberándose un poco.
Una semana después de aceptada la propuesta, Andrés fue empleado en la casa de los Sarasti Henao, y se le otorgó su cuarto y otras pequeñas funciones en el día, como mensajería, algo en realidad muy poco demandante de tiempo, que le dejaba largos lapsos que le dieron espacio para empezar a romper la timidez de Sharik hacia los hombres, pues ella nunca había tenido relación alguna con un joven ajeno a sus familia. Andrés fue muy paciente, y entre sarcasmos y pequeños chistes se ganó la confianza de Sharik, quien le contó de manera más clara su historia, y quien rápidamente agotó sus temas de conversación.
Lo que evidenció otro gran problema, pues si Sharik pretendía disimular lo más posible su condición, lo mínimo que debía saber era cómo manejar y dejar fluir una conversación que para la mayoría de jóvenes era cotidiana. Eso incluía conocer temáticas usuales entre los jóvenes, principalmente de todo lo referente a la vida social, como tragos, lugares,relaciones amorosas, rumba y hasta la misma jerga. Por esta razón, Andrés comenzó a contarle a Sharik qué hacía en sus tiempos de diversión, como era la relación con sus amigos, los ambientes de rumba y lo bien que la pasaba, los lugares que frecuentaba y con qué tipos de situaciones se había encontrado, como peleas, borracheras, personas en situación de drogas, y las mujeres que había conocido. Entre ellas su exnovia, con la que hacía poco había terminado, y de quien,según Sharik notaba, evitaba hablar, él solo decía que eso de enamorarse era muy bacano al principio pero que después ya todo se volvía una mierda.
A través de esas conversaciones fue como Sharik tuvo su primer acercamiento a la realidad que hasta ahora no experimentaba, y como Andrés era un joven muy abierto y extrovertido tenía muchas historias divertidas que contar, Sharik pasaba horas enteras de charla en charla con las que se entretenía y soltaba unas carcajadas que desde niña no hacía. Ella estaba tan feliz con su primer amigo, que sus padres le tomaron un gran aprecio a Andrés, cariño proporcional a la confianza con la que le entregaron a su hija.
Así pasó el tiempo, y una semana antes de entrar a la universidad, Andrés fue enviado a hacer una diligencia bancaria a un centro comercial, y mientras caminaba hacia el banco, pasó por una tienda muy particular que pensó le podía interesar a Sharik. Así que tan pronto como llegó a la casa, le propuso a ella una irreverente forma de solucionar la preocupación que desde hace unos días la venía aquejando, el miedo a ser descubierta por su peluca negra. Pues en la vitrina de esa tienda, él pudo observar gran variedad de pelucas de colores, que ella podría usar como un accesorio diario que se prestaba para ser combinado con su ropa e incluso con sus gafas.
A Sharik le encantó la idea, pero el problema ahora sería convencer a sus padres, cosa que no fue muy difícil, pues aunque extraño, ellos le dieron la libertad de elegir qué quería hacer, es decir, que si ella en realidad pensaba que llamando mucho la atención desviaría el punto a descubrir, pues que lo hiciera, siempre y cuando se sintiera cómoda. Al día siguiente, en las horas de la noche, y en compañía de su madre, Sharik compró una docena de pelucas que atravesaban la gama primaria y secundaria de los colores, un par de marcos de gafas, para completar el mismo número de pelucas en gafas con su respectivo color, una agenda universitaria, y lapiceros con que apuntar. Sharik estaba lista para entrar a la U.
El primer día de universitaria no tuvo mucha novedad, pues al ser el día de inducción, solo se tuvo lugar a una reunión en el auditorio central, donde les tenían planeado un performance de bienvenida sencillo, pero cuya magia paradójicamente se centraba en el juego de luces, así que Sharik disimuladamente tomó un lugar lo más lejos posible de la tarima, para así disminuir la incomodidad que le generaba lo que para los demás era un bello espectáculo. Ese día se le asignaron algunas pautas y directrices para su buen de desempeño en la universidad y como la mayor parte del tiempo la luz del auditorio estuvo apagado, no se dio tanto pie para que los demás observaran el atuendo rojo que llevaba desde los pies hasta la cabeza, todas sus prendas eran de ese color.
La inducción no demoró mucho, y como la hora estimada de llegada a la casa era a las 11 de la noche y eran tan solo las 9, Sharik le pidió a Andrés que la llevara a dar una vuelta, que hiciera de cuenta que ella no estaba ahí, y que ese carro era suyo, entonces que fuera donde el iría a esas horas de la noche. Sin embargo, tratándose de lunes para Andrés no había mucho que visitar y mostrar, así que terminaron sentados en la Novena comiendo un par de hamburguesas, ella con su atuendo llamativo pero fresco, y él como testigo de la libertad que Sharik empezaba a vivir en algo tan simple como comer una hamburguesa, en compañía de otros jóvenes.
domingo, 31 de julio de 2011
Perfil del Personaje
Sharik Sarasti Henao es una adolescente de dieciséis años nacida, según su documento de identidad, el 18 de Noviembre de 1995 en Cali-Colombia. Es una joven esbelta de tez muy blanca y palida, labios pronunciados y cabello negro liso, tiene aproximadamente 1 metro con sesenta centímetros de estatura, usa siempre lentes oscuros de distintos colores, así como también, ropa en esas mismas tonalidades.
Durante toda su vida Sharik ha vivido con sus padres, su abuela y su hermana mayor en una casa campestre a las afueras de la ciudad. Ha sido ahí donde siempre ha desarrollado su vida, donde tomó clases educativas personalizadas, e incluso donde hace 2 meses recibió su diploma de bachiller. Lo que quiere decir que nunca fue a un colegio, y que su contacto con la ciudad es muy limitado. Así mismo, el círculo social de sharik es reducido, cuyos componentes son sus familiares más cercanos, tres amigas de toda la vida (del vecindario) y la servidumbre del hogar.
Pasa sus días leyendo e investigando acerca de la genética humana, ese es el tema que la apasiona, y que más que a los seres humanos que la rodean, ha determinado su estilo de vida. Sharik en realidad no es caleña, ni siquiera es Colombiana, ella es oriunda de África, más exactamente de Tanzania. De esa, su cultura, solo conserva su nombre, cuyo significado es “Hija de Dios, hija a quien el sol brilla”, significado que hace alusión perfecta a su condición, ella es Albina.
Sharik fue traída ilegalmente a Cali por Lucia, su madre adoptiva, quien es sicóloga, trabajadora social y miembro activo de la ONU (Organización de Naciones Unidas). Todo comenzó en julio de 1996 cuando Lucia como parte del programa ONUSIDA arribó al norte Tanzania, sector donde los altos índices de la enfermedad estaban acabando con gran parte de la población. Durante dicha intervención de diagnostico y evaluación que duraría 4meses, Lucia tuvo mucho contacto con enfermos terminales, y aunque todas las historias eran estremecedoras, la de Kamaria, la madre biológica de Sharik, la impactó. El vinculo que hicieron en ese poco tiempo, fue muy fuerte, Kamaria en su muerte lenta, proyectaba gran calidad humana, tenía una mirada bondadosa y una razón muy fuerte que la mantenía viva, su hija.
Kamaria sabía que si ella moría, Sharik también lo haría, y de una manera más triste y trágica, por una razón sin sentido de la cual durante esos 8 meses la había protegido, pero que ella sabía era una bomba de tiempo. En Tanzania, las personas albinas eran perseguidas por cazadores de albinos, quienes con la sangre, pelo, genitales y extremidades de sus víctimas hacían un jugoso negoció con los hechiceros, quienes hacían supuestas “pociones” que generaban suerte en el amor, los negocios y la vida en general. Y lo que es peor, las niñas albinas antes de ser ejecutadas, eran violadas, pues según la creencia, cualquier hombre con sida al acostarse con una niña albina quedaba curado.
Dada esta horrible, pero real situación, Lucia poniendo en juego su carrera profesional, tras una promesa en el lecho de muerte de Kamaria, elaboró todo un plan que le permitió traer a Sharik consigo. Una vez Lucia llegó, cumplió con el compromiso de matrimonio que tenía, y fue así como rápidamente Sharik tuvo un hogar, una familia que conmovida por su fuerte historia la acogió y la adoptó como un miembro más a quien amar.
A Sharik siempre se le contó la verdad, su verdad. No solo porque tenía derecho a saberla, sino porque también se tenía que justificar la sobreprotección y las restricciones que su enfermedad le causaba. Evitar es lo único que podían hacer por su enfermedad, pues su vulnerabilidad al sol y a la luz, no tiene cura, como tampoco lo tenían los prejuicios y la discriminación de la sociedad hacia un ser diferente.
Hasta los 16 años de vida, la vida de Sharik había sido lo más feliz y llevadera posible, le daban todo lo que pedía, tenía una enorme biblioteca que devoraba día tras día, una avanzada computadora y el acceso, aunque diferente, a la educación. No obstante, traer una universidad hacia Sharik era algo que ya les salía de las manos a Lucia y Javier, su esposo. Y el sueño y el empeño de Sharik por estudiar y ser una gran científica especializada en genética era más fuerte que cualquier obstáculo.
Fue por esta razón, que mediante dialogar y discutir en familia, Sharik entró al programa Nocturno de Biología y Genética de la Universidad de San Ignacio. Como se había dicho, ella acostumbraba a usar ropa oscura con mangas largas, a usar gafas de colores, que la protegieran del sol y le ayudaran a ver. No obstante, ahora en la Universidad, además de lo anterior, deberían ocultar sus estremecedores ojos rosados. En cuanto a su cabellera, aquella risada y blanca que durante 16 años lució suelta, debió hacerla a un lado y remplazarla por una incómoda peluca negra. Sharik temerosa pero feliz, era una universitaria más de esa cotidianidad urbana que creía inalcanzable.
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